El radicalismo pide que el Gobierno se haga cargo de la cuota extra del gas

El radicalismo pedirá al Gobierno que  la compensación a las empresas de gas por la devaluación sea afrontada con un subsidio del Estado nacional y no por los usuarios. Los principales dirigentes de la UCR trabajaron la propuesta en las últimas horas y será enviada al Congreso para que forme parte de la discusión por el Presupuesto 2019 que está en debate en Diputados. En caso de prosperar tendría un costo de unos 100 millones de dólares anuales.

“Vamos a proponer que el Estado nacional subsidie el 50% que les toca a los usuarios, con una partida especial en el Presupuesto”, dijo a Clarín uno de los impulsores una vez que estaba avanzada la redacción de una carta que enviarán a los bloques oficialistas como posición del partido. El gobernador mendocino Alfredo Cornejo -titular de la UCR- y su par jujeño Gerardo Morales -vice primero del Comité Nacional- se pusieron al frente de la iniciativa, junto al mandatario correntino Gustavo Valdés y a referentes legislativos.

Javier Iguacel -secretario de Energía- presentó la medida para compensar a las empresas con un costo extra por el aumento del dólar entre abril y septiembre, período en que las productoras acumularon una deuda de unos$ 20.000 millones. De ese monto, las prestadoras se harán cargo de la mitad y los otros $ 10.000 millones correrían por cuenta de los usuarios en24 cuotas a partir del 1° de enero. Iguacel había estimado un costo extra de $ 90 y $100 mensuales en promedio para cada boleta.

De acuerdo con la propuesta de los radicales, el pago del Estado se limitaría al costo para los usuarios y no abarcaría la otra mitad. “Es una medidasuperdistributiva y un subsidio bien empleado. El sinceramiento de las tarifas era necesario, pero no se le puede pedir más a la clase media”, dijo Cornejo a Clarín.

Morales y otros referentes de la UCR habían salido a cuestionar la resoluciones. El gobernador jujeño volvió a un reclamo recurrente del partido: aseguró que el Gobierno no avisó a los aliados que avanzaría con la compensación a las empresas. En las últimas horas hubo contactos entre macristas y radicales. Aunque la propuesta se lanzó al ruedo sin consultarla con el Presidente, según admitieron fuentes radicales.

Mario Negri -jefe del interbloque en Diputados- puso en aviso de la decisión tomada al jefe de Gabinete, Marcos Peña, y a Iguacel. Aunque los socios del PRO no tenían confirmación si el Ejecutivo está dispuesto a subsidiar el cargo extra a los usuarios. El propio Mauricio Macri defendió la suba estos días. “Es el precio que vale”, sostuvo.

Los aliados elaboraron el texto aun cuando advirtieron de antemano que podría ser tildada de populista por el propio Gobierno. Rogelio Frigerio -ministro del Interior- había dicho el lunes que el oficialismo quedaba abierto a las propuestas de la oposición para atenuar el impacto de la suba, aunque fijó como condición “respetar” el equilibrio del Presupuesto. “Son 200 millones de dólares en dos años. La medida no tiene sentido, significaun costo político tremendo con la clase media, que es en buena parte nuestro sostén electoral. El ajuste se puede hacer por otro lado”, evaluó un dirigente radical.

La compensación se sumó a un aumento promedio del 35% y superior al 50% para las categorías residenciales de menor consumo. El cargo extra acumuló presentaciones judiciales, con el impacto de la denuncia penal del fiscal Guillermo Marijuan a Iguacel por presunto abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público. Mientras que los diputados opositores pidieron una sesión especial para intentar la derogación de la medida. También se oyeron críticas dentro de Cambiemos.

En la UCR, a las críticas de Morales se sumaron las de otros referentes provinciales. “No comparto este aumento porque ya las boletas vienen muy elevadas”, reiteró ayer el jujeño. En tanto que los diputados por Santa Cruz, Eduardo Costa y por Tucumán, José Cano, al igual que el senador pampeano Juan Carlos Marino -todos anotados en la carrera a gobernador- también levantaron ayer la voz: consideraron excesivo el plus para los usuarios, advirtieron sobre el impacto en la clase media y pidieron una revisión al Gobierno.

Será la segunda propuesta en el año de la UCR al Gobierno para morigerar el impacto de las tarifas. Cornejo había llevado en abril a la Casa Rosada una serie de puntos también para moderar las subas del gas y prosperaron dos: el pago en cuotas de los meses de mayor consumo y la postergación de mayores requisitos para acceder a la tarifa social.

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El mercado volvió a poner a prueba la capacidad de Sandleris para contener al dólar

Guido Sandleris demostró una vez más que tiene herramientas para quitarle volatilidad a la cotización de la divisa (Pablo E. Piovano/Bloomberg)Solo la preocupación por el control de los agregados monetarios es lo que se respira en el edificio de Reconquista 266, sede del Banco Central de la República Argentina, donde las máximas autoridades se fijaron como meta sentar las bases para la reducción de la inflación, más allá de factores inerciales y subas de precios vinculados con fenómenos estacionales y administración de los regulados, como las tarifas de servicios públicos y privados.De ahí que frente a un salto del tipo de cambio como el que se insinuó en la mañana de ayer, que llegó hasta un pico de 3%, la respuesta fue de manual: retiro de pesos excedentes en el mercado a través de la licitación de Leliq, con el anuncio de la oferta de hasta $212.300 millones pese a que los vencimientos sumaban unos $198.300 millones, de modo de absorber un poco más de los $10.000 millones que había liberado el día anterior.Solo la preocupación por el control de los agregados monetarios es lo que se respira en el edificio de Reconquista 266, sede del Banco Central de la República ArgentinaPara lograr ese objetivo la autoridad monetaria convalidó una suba de la tasa máxima exigida por el promedio de los bancos de hasta 500 puntos básicos, se elevó la máxima a casi 50% anual a 7 días; aunque la promedio aceptada fue de 46,01% anual, 152 pb más que el martes previo.Y además, aseguraron operadores, intervino en la plaza cambiaria con operaciones de venta de dólares a futuro, dado el amplio margen que le otorgaba haber terminado el mínimo con saldo cero.Sin embargo, fuentes de la entidad aseguraron que "nunca se ha fijado como objetivo un nivel de tipo de cambio, ni tampoco de tasa de interés". Y agregan: "la regla es clara: se fija una zona de no intervención cambiaria, con un piso que si se perfora habilita a comprar hasta USD 75 millones por día, y un techo con una brecha de un 30%, que si se superara autoriza a vender hasta USD 150 millones por día".Fuentes de la entidad aseguraron que “nunca se ha fijado como objetivo un nivel de tipo de cambio, ni tampoco de tasa de interés”. Y agregan: “la regla es clara: se fija una zona de no intervención cambiaria”Sí, en cambio, resaltan en el Central que "se hace un seguimiento diario y de monitoreo entidad por entidad para cumplir con el objetivo de emisión cero hasta junio, más desvíos de carácter estacional o derivados de la compra de dólares por debajo de la banda de no intervención", y de quitar volatilidad a los movimientos de mercado, pero respetando el criterio de flotación del tipo de cambio y la suba de los valores piso y techo a un ritmo de 2% por mes hasta marzo.Similitudes con picos previos desde el 1 de octubre de 2018Desde que el presidente actual del Banco Central y su equipo anunciaron el 26 de septiembre de 2018 el compromiso de emisión cero, se registraron cinco episodios de salto del tipo de cambio intradiario del orden de 3% a 4%, pero solo una vez se extendió por más de una rueda. Y siempre tuvieron disparadores puntuales, aunque no tuvieron la entidad para repetir un cuadro de corrida, como las observadas entre fines de abril y mediados de septiembre de 2018.Siempre las fuertes subas diarias del tipo de cambio tuvieron disparadores puntuales, aunque no tuvieron la entidad para repetir un cuadro de corrida, como las observadas entre fines de abril y mediados de septiembre de 2018El primero fue el 4 de octubre de 2018, a poco de asumir Guido Sandleris y de poner en marcha el instrumental para cumplir con el objetivo de emisión cero. Se produjo un salto de la paridad cambiaria del 2,1% al público y 2,4% en el canal donde operan las empresas vinculadas con el comercio exterior y entidades financieras, por efecto de la aceleración de la tasa de inflación a más de 6% en septiembre; la incertidumbre natural sobre la efectividad de un cambio tan drástico de política monetaria, y el atraso del segundo desembolso del acuerdo ampliado con el Fondo Monetario. No se sostuvo la escalada de la divisa, bajó durante siete ruedas consecutivas, tras subir la tasa de interés de referencia del mercado a más del 70% anual, pese a que el Central liberó al mercado en tres días más de 40.000 millones de pesos.El segundo el 23 y 26 de noviembre de 2018, cuando datos contundentes de fuerte caída de la actividad económica dispararon dudas sobre la capacidad del Gobierno de cumplir con la meta de reducción del déficit fiscal, por el impacto contractivo que tendría sobre la recaudación de impuestos, pese a las retenciones de emergencia sobre las exportaciones; y la consecuente preocupación por un supuesto atraso del tipo de cambio real, al conjugarse la baja nominal con meses de alta inflación y menor tipo de cambio efectivo para el agro y la industria. Tampoco se sostuvo el aumento de la cotización de la divisa, bajó cuatro ruedas consecutivas.El tercero fue el 26 de diciembre de 2018, coincidió con el anuncio de la reglamentación del Impuesto a la Renta Financiera, porque forzó el desarme de posiciones en bonos y la expectativa de redolarización de carteras. Sin embargo, los temores y dudas sobre sus efectos reales se fueron disipando, y tras un salto de 3,8% en el precio al público y de 1,8% al cierre en el segmento mayorista, se anotaron cinco jornadas consecutivas con cotizaciones en baja.El cuarto fue el 7 de enero de 2019, la paridad cerró con alza de 2,7%, en coincidencia con la reglamentación del régimen de información de las entidades, y el anuncio de terminales automotrices de que por la recesión del mercado interno anticipaban las paradas de plantas por vacaciones al personal técnico. Fue el único caso en el que siguieron una suba y una baja poco relevantes.El quinto, el 20 de febrero de 2019, se atribuyó a la reacción del mercado ante la conjunción de datos negativos, como "el plan picapiedras" que bautizó el ex presidente del Banco Nación, Carlos Melconian, porque se leyó como el agotamiento del modelo de estabilización en días y no hacia fin del mandato; las dudas que despertó el anuncio de una evaluadora de riesgo soberano sobre el estatus de las acciones y bonos de la Argentina como de mercado de frontera pero también en el rango superior de emergente; la alta tasa de inflación de enero y datos anticipados de continuidad de una alta recesión hasta marzo o abril respecto de un año antes.Seguí leyendo:Los 6 motivos que pueden complicar al Banco Central para contener al dólarEl peso argentino volvió a ser la moneda de países emergentes que más se devaluóLa suba de tasas demoró el plan que preparaba el Gobierno para financiar a las pymesEl Gobierno logró un superávit primario de $16.658 millones, pero subió el rojo financiero por los intereses de la deuda

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