La discusión por el aborto llega al Senado y Pichetto le pidió “tolerancia” a la Iglesia

El debate en el Senado del proyecto que legaliza la interrupción voluntaria del embarazo comenzará hoy en medio de la polémica. En respuesta a la presión ejercida por varios obispos contra la iniciativa, el jefe del Bloque Justicialista, Miguel Pichetto (Río Negro), le pidió a la Iglesia “ejercer la tolerancia” con los que piensan distinto sobre el aborto.

Las palabras del rionegrino se convirtieron así en el prolegómeno del inicio del debate sobre la legalización del aborto en la Cámara alta, lo que ocurrirá hoy, a partir de las 14, en un plenario de las comisiones de Salud, de Justicia y Asuntos Penales y de Asuntos Constitucionales.

 

El encuentro será la primera de siete jornadas (martes y miércoles durante las próximas cuatro semanas) a la que concurrirán invitados a exponer a favor y en contra del proyecto.

 

Expositores

La hoja de ruta fijada por un acuerdo político sellado entre todos los bloques políticos del Senado establece que las comisiones deberán emitir dictamen el próximo 1° de agosto. El o los dictámenes que emita el plenario serán discutidos en el recinto una semana después.

 

Habrá 56 expositores acordados entre los presidentes de las tres comisiones. En esa nómina inicial figuran, en partes proporcionales en sus posturas a favor o en contra del aborto, referentes del derecho, como Alberto García Lema, Jorge Vanossi, Andrés Gil Domínguez, Hernán Munilla Lacasa, Nicolás Becerra, Alberto Bianchi, Martín Farrel y la exjueza de la Corte de Mendoza Aída Kemelmajer; científicos del Conicet (Alberto Komblihtt, Dora Barrancos y Mariana Romero), de la UBA (Mónica Pinto) y de la Universidad de La Pata (Fabián Salvioli), y especialistas médicos, como el decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Católica, Miguel Schiavone, la exdirectora de la Maternidad Sardá Patricia Rosemberg, y el jefe de obstetricia del Hospital Austral, Ernesto Beruti.

 

También serán invitados a prestar su testimonio referentes de instituciones como la Academia Nacional de Medicina y de Derecho y Ciencias Sociales, y de organizaciones y de asociaciones civiles.

 

La lista incluye también funcionarios, como el actual ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, quien se manifestó a favor de la legalización del aborto y concurrirá a exponer en la reunión prevista para el próximo 24.

 

Ese mismo día están invitados el exministro Ginés González García y Leonel Briozzo, exsubsecretario de Salud de Uruguay, país que tiene despenalizado el aborto hasta la semana 12 de gestación.También expondrán Víctor Urbani, ex ministro de salud jujeño, y Leandro Caruana, secretario de salud de Rosario.

 

Tras permanecer en un cuidadoso segundo plano mientras el proyecto se debatió en Diputados, la Iglesia decidió salir a redoblar sus esfuerzos en su lucha contra la legalización del aborto y recuperar el terreno perdido ante las marchas a favor del aborto legal.

 

Así, el papa Francisco comparó el aborto legal con los planes eugenésicos del régimen nacionalsocialista alemán, al asegurar que “es lo mismo que hacían los nazis para cuidar la raza, pero con guantes blancos”. Lo dijo dos días después de que el proyecto fuera aprobado en la Cámara baja.

 

A las palabras del Papa se sumaron las expresiones de varios obispos. Anteayer, en la multitudinaria Misa por la Vida, celebrada en la Basílica de Luján, el presidente del Episcopado, Oscar Ojea, aseguró que, de sancionarse, “sería la primera vez que se dictara en la Argentina, y en tiempos de democracia, una ley que legitime la eliminación de un ser humano por otro ser humano”.

Lo Último

El mercado volvió a poner a prueba la capacidad de Sandleris para contener al dólar

Guido Sandleris demostró una vez más que tiene herramientas para quitarle volatilidad a la cotización de la divisa (Pablo E. Piovano/Bloomberg)Solo la preocupación por el control de los agregados monetarios es lo que se respira en el edificio de Reconquista 266, sede del Banco Central de la República Argentina, donde las máximas autoridades se fijaron como meta sentar las bases para la reducción de la inflación, más allá de factores inerciales y subas de precios vinculados con fenómenos estacionales y administración de los regulados, como las tarifas de servicios públicos y privados.De ahí que frente a un salto del tipo de cambio como el que se insinuó en la mañana de ayer, que llegó hasta un pico de 3%, la respuesta fue de manual: retiro de pesos excedentes en el mercado a través de la licitación de Leliq, con el anuncio de la oferta de hasta $212.300 millones pese a que los vencimientos sumaban unos $198.300 millones, de modo de absorber un poco más de los $10.000 millones que había liberado el día anterior.Solo la preocupación por el control de los agregados monetarios es lo que se respira en el edificio de Reconquista 266, sede del Banco Central de la República ArgentinaPara lograr ese objetivo la autoridad monetaria convalidó una suba de la tasa máxima exigida por el promedio de los bancos de hasta 500 puntos básicos, se elevó la máxima a casi 50% anual a 7 días; aunque la promedio aceptada fue de 46,01% anual, 152 pb más que el martes previo.Y además, aseguraron operadores, intervino en la plaza cambiaria con operaciones de venta de dólares a futuro, dado el amplio margen que le otorgaba haber terminado el mínimo con saldo cero.Sin embargo, fuentes de la entidad aseguraron que "nunca se ha fijado como objetivo un nivel de tipo de cambio, ni tampoco de tasa de interés". Y agregan: "la regla es clara: se fija una zona de no intervención cambiaria, con un piso que si se perfora habilita a comprar hasta USD 75 millones por día, y un techo con una brecha de un 30%, que si se superara autoriza a vender hasta USD 150 millones por día".Fuentes de la entidad aseguraron que “nunca se ha fijado como objetivo un nivel de tipo de cambio, ni tampoco de tasa de interés”. Y agregan: “la regla es clara: se fija una zona de no intervención cambiaria”Sí, en cambio, resaltan en el Central que "se hace un seguimiento diario y de monitoreo entidad por entidad para cumplir con el objetivo de emisión cero hasta junio, más desvíos de carácter estacional o derivados de la compra de dólares por debajo de la banda de no intervención", y de quitar volatilidad a los movimientos de mercado, pero respetando el criterio de flotación del tipo de cambio y la suba de los valores piso y techo a un ritmo de 2% por mes hasta marzo.Similitudes con picos previos desde el 1 de octubre de 2018Desde que el presidente actual del Banco Central y su equipo anunciaron el 26 de septiembre de 2018 el compromiso de emisión cero, se registraron cinco episodios de salto del tipo de cambio intradiario del orden de 3% a 4%, pero solo una vez se extendió por más de una rueda. Y siempre tuvieron disparadores puntuales, aunque no tuvieron la entidad para repetir un cuadro de corrida, como las observadas entre fines de abril y mediados de septiembre de 2018.Siempre las fuertes subas diarias del tipo de cambio tuvieron disparadores puntuales, aunque no tuvieron la entidad para repetir un cuadro de corrida, como las observadas entre fines de abril y mediados de septiembre de 2018El primero fue el 4 de octubre de 2018, a poco de asumir Guido Sandleris y de poner en marcha el instrumental para cumplir con el objetivo de emisión cero. Se produjo un salto de la paridad cambiaria del 2,1% al público y 2,4% en el canal donde operan las empresas vinculadas con el comercio exterior y entidades financieras, por efecto de la aceleración de la tasa de inflación a más de 6% en septiembre; la incertidumbre natural sobre la efectividad de un cambio tan drástico de política monetaria, y el atraso del segundo desembolso del acuerdo ampliado con el Fondo Monetario. No se sostuvo la escalada de la divisa, bajó durante siete ruedas consecutivas, tras subir la tasa de interés de referencia del mercado a más del 70% anual, pese a que el Central liberó al mercado en tres días más de 40.000 millones de pesos.El segundo el 23 y 26 de noviembre de 2018, cuando datos contundentes de fuerte caída de la actividad económica dispararon dudas sobre la capacidad del Gobierno de cumplir con la meta de reducción del déficit fiscal, por el impacto contractivo que tendría sobre la recaudación de impuestos, pese a las retenciones de emergencia sobre las exportaciones; y la consecuente preocupación por un supuesto atraso del tipo de cambio real, al conjugarse la baja nominal con meses de alta inflación y menor tipo de cambio efectivo para el agro y la industria. Tampoco se sostuvo el aumento de la cotización de la divisa, bajó cuatro ruedas consecutivas.El tercero fue el 26 de diciembre de 2018, coincidió con el anuncio de la reglamentación del Impuesto a la Renta Financiera, porque forzó el desarme de posiciones en bonos y la expectativa de redolarización de carteras. Sin embargo, los temores y dudas sobre sus efectos reales se fueron disipando, y tras un salto de 3,8% en el precio al público y de 1,8% al cierre en el segmento mayorista, se anotaron cinco jornadas consecutivas con cotizaciones en baja.El cuarto fue el 7 de enero de 2019, la paridad cerró con alza de 2,7%, en coincidencia con la reglamentación del régimen de información de las entidades, y el anuncio de terminales automotrices de que por la recesión del mercado interno anticipaban las paradas de plantas por vacaciones al personal técnico. Fue el único caso en el que siguieron una suba y una baja poco relevantes.El quinto, el 20 de febrero de 2019, se atribuyó a la reacción del mercado ante la conjunción de datos negativos, como "el plan picapiedras" que bautizó el ex presidente del Banco Nación, Carlos Melconian, porque se leyó como el agotamiento del modelo de estabilización en días y no hacia fin del mandato; las dudas que despertó el anuncio de una evaluadora de riesgo soberano sobre el estatus de las acciones y bonos de la Argentina como de mercado de frontera pero también en el rango superior de emergente; la alta tasa de inflación de enero y datos anticipados de continuidad de una alta recesión hasta marzo o abril respecto de un año antes.Seguí leyendo:Los 6 motivos que pueden complicar al Banco Central para contener al dólarEl peso argentino volvió a ser la moneda de países emergentes que más se devaluóLa suba de tasas demoró el plan que preparaba el Gobierno para financiar a las pymesEl Gobierno logró un superávit primario de $16.658 millones, pero subió el rojo financiero por los intereses de la deuda

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